En un viaje a Toronto una elegante y esbelta abogada nos invitó a cenar a un restaurante italiano. Al final de la cena sentí remordimiento por haber ingerido más calorías de lo usual. Ella me recomendó tomar un té caliente o cualquier bebida caliente después de los alimentos para facilitar la digestión y no ganar libras. ¿Qué tal si lo ponemos en practica?
lunes, 15 de febrero de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario